Fey merece un homenaje por todos los himnos pop que nos regaló

Fey es un misterio de la música y la vida nocturna de México.
Portada: Me Mueve La Música
Es un misterio su edad y el por qué irremediablemente terminanos cantando sus canciones.
Hoy es el cumpleaños de Fey y por más que odiemos aceptarlo, esta mujer de edad incierta ha sido cantada por todos alguna vez.

Puede que nadie sepa con seguridad cuál es la edad de Fey. Algunos dicen que está aquí desde antes de Chabelo y que es la madre del tiempo y la naturaleza. Wikipedia asegura que tiene 44 años, pero no estamos tan seguros de ese dato, pues varios aseguraban que ya andaba por los 30 cuando andaba con su “Azúcar Amargo”. Como sea, es el cumpleaños de esta cantante que ha hecho a medio México hacer teorías conspiranóicas sobre el tiempo y la historia y también cantar a todos canciones sobre azúcar, naranjas y subidas violentas.

El synth-pop en México tuvo muchos exponentes, pero pocos destacaron tanto como Fey. Esta muchachita (o eso dice ella) que en 1995 tenía 18 años logró colocar canciones que hicieron eco tanto en la juventud como en el círculo adulto ahora es una recurrente en todo antro y bar de esta ciudad. Sus canciones, todas, parecen tener algo extraño que hacen que queramos movernos. Es inevitable, tal vez se trate de brujería, algo chamánico o simplemente de la magia que la mantiene joven después de tantos siglos de su existencia.

Sus éxitos, aunque su nombre sea poco citado, nos hacen tomar esa perla negra o esa cuba como si fuera la última botella de agua en todo el desierto de Sonora. Fey ha logrado hacerse un huequito en el mundo de la música, de la cultura popular, y la nostalgia mexicana aunque ella y todo lo que la rodea sea tan irrelevante como su comercial para una marca de zapatos.

Su cumpleaños es lo de menos, tal vez. No sabremos nunca cuál es su edad real, pero sí sabemos que vivirá por siempre en cada metalero que después de un Tonayán empieza a bailar la “Media Naranja”, o que quiere moverlo sólo para ella. Como sea y como fuera, te queremos Fey, sin cruzar palabra. Esto no es un sueño, eres nuestra otra mitad. Ou o u. O.

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